
Desde el pasado viernes tomé una decisión:
Nunca más invitaré a mis compañeritos de salón a una presentación de música clásica.
Me decepcionó que se hayan aburrido, que no lo disimularon ¡Qué bueno que se marcharon y me dejaron sola!
Como dicen: "Mejor sola que mal acompañada"